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Salve al contratista general: Cómo subcontratar el trabajo independiente

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Spanish (Español) translation by Benjamín Porras (you can also view the original English article)

Como autónomo, me resulta increíblemente difícil rechazar un trabajo: incluso cuando ya estoy en el punto en el que voy a tener que pasar trabajando al menos una noche entera para terminar la carga de trabajo que tengo, me resulta muy difícil decir que no. En estos días, ni siquiera intento hacerlo.

Trabajo con varios otros freelancers a los que subcontrato, lo que me permite asumir mucho más trabajo y facilita que esos freelancers también encuentren trabajo. La subcontratación puede ser una de las formas más fáciles para que un independiente haga crecer su negocio: si te esfuerzas y te actualizas un poco, puedes terminar operando como una agencia prácticamente de la noche a la mañana. Mientras tanto, sin embargo, hay algunas maneras de hacer la subcontratación mucho más fácil.

Elección de tus clientes

Antes de considerar la subcontratación, debes ver lo que esperan tus clientes. Si tus clientes buscan específicamente tu toque en todo lo que te traen, puede haber un problema cuando anuncies que vas a trabajar con subcontratistas. Hay clientes a los que no les importará en absoluto que tengas ayuda (o incluso que alguien más haga todo el trabajo asociado a sus proyectos). También hay clientes que eligen a los independientes por razones muy específicas y no tienen ningún interés en trabajar con alguien que no sea de su elección.

Las razones por las que los clientes suelen querer trabajar con un freelancer muy específico y pueden sentirse incómodos si subcontratas incluyen:

  • Quieren tu estilo específico, tal vez hasta el punto de reeditar un proyecto que has hecho antes.
  • Confían personalmente en ti para hacer el trabajo.
  • Han trabajado contigo en el pasado y no desean cambiar las cosas en absoluto.
  • La gente en tu industria normalmente contrata individuos, en lugar de equipos o agencias.

Todas estas son razones muy válidas para que un cliente no quiera que incluyas a un subcontratista en un proyecto. Si preguntas sobre la viabilidad de incluir ayuda en un proyecto dado en el que no estableciste esa opción por adelantado y el cliente dice que no, desiste. Termina el proyecto y tenlo en cuenta para futuros trabajos que hagas con el cliente.

Es probable que tengas que ajustar tus honorarios al alza a medida que subcontratas.

Pero estos son temores que puedes calmar, especialmente si estás negociando un nuevo proyecto. En la mayoría de los casos, en un proyecto determinado hay un trabajo preliminar que debe realizarse, pero eso no afectará al estilo general del proyecto terminado. Por ejemplo, si necesitas imágenes para un nuevo sitio web editadas en el mismo tamaño, no importa quién abra el Photoshop, no hay mucho estilo en el recorte de fotos.

Cuando trabajas con un nuevo cliente, debes mencionar que trabajas con un equipo. No es necesario utilizar la palabra "subcontratista", pero debes establecer que alguien más estará involucrado en el proceso. De esa manera, no habrá sorpresas.

También debes tener una idea de qué situaciones te permiten subcontratar. En los grandes proyectos, a menudo hay más espacio para los subcontratistas. En proyectos pequeños, puede que no haya suficiente trabajo para justificar su entrega a otra persona. Es probable que tengas que incrementar tus honorarios a medida que vayas subcontratando. Debe haber suficiente en la caja para cubrir el tiempo que pasaste en la organización del trabajo, así como las tarifas que cobran tus subcontratistas. Si no hay suficiente presupuesto en tus precios para cubrir la ayuda extra, es posible que no puedas permitirte subcontratar el trabajo.

Elección de tus contratistas

La mayoría de los freelancers chismorrean sobre quién consiguió qué cliente, qué otros freelancers no deberían ser recomendados nunca y los detalles de la vida de los freelancers. Utiliza esa información para elegir a quién estás dispuesto a contratar. Mientras que puede ser tentador confiar en tus amigos, debes saber que puedes confiar en cualquiera con quien trabajes, sin importar qué. Algunos de tus amigos pueden ser excepcionalmente responsables; otros pueden creer que no serás exigente porque eres amigo. Generalmente es mejor planear la elección de subcontratistas que piensen en ti solo en términos profesionales porque los problemas ocurren.

Una vez que sepas con quién quieres trabajar, haz un acuerdo formal con ellos.

Es probable que tengas una buena imagen de otros autónomos en tu campo cuyo trabajo respetas. Si sus precios no están muy por encima de los tuyos, son la mejor opción para empezar mientras buscas buenos subcontratistas.

Una vez que sepas con quién quieres trabajar, haz un acuerdo formal con ellos. Puede que no siempre sea práctico establecer un contrato, especialmente vas a enviarles los pormenores del trabajo, pero escribe una carta de acuerdo que describa el tipo de trabajo que se espera que completen, una idea general de los plazos y una tarifa de pago establecida. En general, nunca sugeriría que le ofrezcas una tarifa más baja a un colega independiente, pero si puedes garantizar un número determinado de horas de trabajo a la semana que tu subcontratista no tendría que buscar por su cuenta, no está mal negociar un poco.

Para que la subcontratación fluya lo mejor posible, debes establecer un sistema dado de cómo vas a proporcionar trabajo a tu subcontratista. Asegúrate de que sea fácil comunicarse entre ustedes. Deberás pedir revisiones y no sentirte culpable por decirle a otro colega que no ha hecho un buen trabajo. No vuelvas a trabajar con él si hubo algún problema con lo entregó: si estás pagando por el trabajo, asegúrate de que recibes algo que te gusta para que tus propios clientes lo asocien con tu nombre y marca.

Los posibles problemas

Hay ciertas situaciones que surgen cuando subcontratas un trabajo, sin importar lo mucho que intentes evitarlas. Pero hay medidas que puedes tomar para evitar tales problemas, siempre que te adelantes a ellos.

  • La crisis de las facturas: Para pagar a tus subcontratistas, tienes que tener dinero. La situación ideal es que factures al cliente, te paguen y luego pagues a tus subcontratistas con esos fondos. Pero a veces los clientes pagan tarde. A veces nunca pagan.

    Y tienes la obligación de pagar a tus subcontratistas, porque, a sus ojos, tú eres el cliente. Mantén una reserva de efectivo para cubrir estas situaciones y asegúrate de recibir al menos un depósito significativo por cada proyecto para evitar estas situaciones.

  • La emergencia del contratista: A veces pasan cosas malas. Eso incluye, con sorprendente regularidad, problemas que consumen tiempo y que le ocurrirán a tu subcontratista la noche antes de la fecha de entrega de un gran proyecto.

    Como mínimo, establece tus plazos suponiendo que nunca recibirás nada antes de tres días después de tu fecha límite y no te verás tan afectado. A menudo es tiempo suficiente para que vayas y hagas mucho del trabajo tú mismo o para que pase una emergencia.

  • Suposiciones de los clientes: Cuando los clientes solo ven un nombre en el sitio web, pueden terminar haciendo suposiciones sobre quién está trabajando en su proyecto. Tienes la obligación de asegurarte de que no solo tus clientes se sientan cómodos con los resultados del trabajo que has presentado, sino que también estén satisfechos con quién ha hecho el trabajo.

    Incluso si se trata de un cliente que no te escucha cuando discutes quién se encargará de los pormenores del proyecto, tu cliente puede tener algunos problemas al final del proyecto. Lo mejor que puedes hacer es dejar claro que no eres el único que trabaja en un proyecto, aunque te haga parecer un poco obsesivo con el tema.

  • Una compatibilidad imperfecta: No todos los autónomos están hechos para ser subcontratistas. Además, algunos pueden no ser compatibles con el rol de tu subcontratista. Y debes saber si existe esa clase de incompatibilidad mucho antes de entregarle a un subcontratista un gran proyecto con tu cliente mejor pagado.

    En lugar de precipitarse, haz un proyecto de prueba con cualquier subcontratista con el que estés considerando trabajar. Haz dos, si aún no estás seguro. De eso modo podrás reducir tus pérdidas antes de que algo más serio suceda si el autónomo no encaja bien. Es un caso de "mejor pronto que tarde".

Habrá otros problemas a lo largo del camino: la subcontratación representa al menos el doble de oportunidades de meter la pata en las comunicaciones. Pero si puedes elegir a las personas adecuadas para trabajar en ambos extremos de la ecuación y evitar los problemas obvios, puedes convertir la subcontratación en tu forma estándar de hacer negocios. Puedes romper la relación entre el número de horas que tienes en el día y el número de dólares que puedes ganar. Y eso es muy gratificante para un trabajador independiente.

Descargo de responsabilidad

Siempre debes buscar asesoramiento financiero independiente y leer detenidamente los términos y condiciones relacionados con cualquier asunto, servicio o producto de seguros, fiscales, legales o financieros. Este artículo es solo una guía.

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